Saludines saltarines, alienígenas. Espero de todo corazón que se encuentren muy bien. Quise actualizar este lunes, pero por distintos motivos no pude aparecerme como estaba acostumbrando. Ya ni modo. Supongo que no pasa nada siempre y cuando no pierda el buen hábito de venir aquí a escribir jeje
![]() |
| De paso aprovecho esta fecha tan especial (oseasesesesese mi cumpleaños) para compartir esta entrada huehuehuehuehuehuehueeee |
Y hablando de hábitos, justo vengo a platicar un poco del tema.
No recuerdo porque o cómo es que llegué a escuchar de este libro, pero desde hace un buen tiempo traía curiosidad de leerlo. Al fin pude conseguirlo y lo empecé el viernes pasado.
Sorprendentemente creí que me iba a tomar cierto tiempo acabarlo, pero ha sido una lectura muy amena para mi persona.
En general habla de aspectos psicológicos, sociales y filosóficos en cuanto a la naturaleza humana. Así como lo que rodea a los hábitos (tanto buenos como malos). Se puede resumir en una guía general para crear hábitos que te ayuden o que quieras adquirir, así como un pequeño empujón para dejar malos hábitos.
Claro, no ahonda demasiado en el tema, es una guía general. En sí es un buen punto de partida para lo que yo estaba buscando.
Pero ¿por qué buscaba este libro? En lo personal siempre siento que me falta más disciplina para poder cumplir todos los proyectos alrededor de mi profesión. Ese sería el principal motivo por el que me interesó el libro. Y antes de leerlo creía que simplemente estaba cometiendo un montón de errores y que por eso no podía consolidar lo que quería. Pero después de leer varios capítulos me pude percatar que la solución es más sencilla de lo que creí: es cosa de plantarse varias preguntas, reflexionar y poner en práctica sencillos consejos que propone el libro.
Pero no vengo a hablar de los consejos en sí. Pienso enfocarme en uno de los capítulos. Éste mencionaba que un motivo por el que nuestros nuevos hábitos llegan a fallar al poco tiempo es por la falta de cambio y plantación del motivo tras el nuevo hábito.
Muchos quieren cambiar un resultado externo, pero no se preguntan el tipo de persona que quieren ser para producir esos cambios deseados. Sonará demasiado obvio, pero a mí me dejó pensando una buena parte del día.
![]() |
| Seguro si mi esposo me hubiera visto se habría preguntado qué leí para cambiarme tan drásticamente el humor y la expresión del rostro. Para luego animarme a mordiscos. 10/10 amor de mis amores. |
No es algo que haya pasado por alto en el pasado, pero definitivamente no hice una introspección más profunda en comparación con la que hice hace unos días.
Sobra decir que, en efecto, no es algo que puedas concluir en una tarde de primavera mientras lavas los platos. Pero ya di los pasos más importantes y he concluido varias cosas.
Antes de continuar debo decir que pongo todo esto aquí para tenerlo como registro para mi yo del futuro. Quizás acabe riéndome de lo que vaya a poner, quizás no. Pero lo más seguro es que quien sabe :9
Mis conclusiones personales mías de mí para mí misma:
Nunca me planteé qué tipo de profesional quise ser. Estaba tan preocupada por ser lo suficientemente buena para conseguir dinero que olvidé por completo algo muy fundamental.
Es cierto que es algo que me llena y satisface en todo aspecto, incluyendo los retos. Pero ¿qué tipo de profesional quiero ser?, ¿por qué quiero distintos resultado en lo que hago, si con lo que hago ya me da para pagar las cuentas?, ¿por qué cambiar?, ¿qué lo motiva? Y puedo resumir mí respuesta en: Quiero ser el tipo de profesionista que sigue aprendiendo, que alcanza sus metas aunque tenga miedo y que ayuda a otros si buscan asesoría de algún tipo. Porque la profesión que imparto es basta y me causa inmensa curiosidad con las distintas técnicas que existen y comienzan a formarse con el día a día gracias a la curiosidad y creatividad de cada individuo que se adentra en este tipo de profesión. Siempre hay algo por aprender y jamás te aburres si pones atención.
Ese es un resumen básico y, la verdad, sigo encontrando una respuesta más extendida entre más reflexiono la pregunta inicial.
Sé que todavía falta mucho por aprender y no lo lograré de la noche a la mañana, eso lo conseguiré viviendo.
Otra cosa de la que me di cuenta una vez que contesté la base de esta pregunta fue que comencé a tomarme en serio y varios malos pensamientos enraizados comenzaron a desprenderse, casi como por arte de magia.
Porque por muchos años no dejaba de sentir que estaba haciendo un trabajo, quizás no mediocre, pero sí aceptable y que estaba ‘estafando’ a todos los que me pagaban cuando me comisionaban alguna pieza. Que un día despertarían y se enojarían con lo que les entregué porque se darían cuenta de que pude hacerlo mejor.
![]() |
| Entre más lo medito, más suena a “Síndrome del Impostor”. No me quiero auto-diagnosticar ;_; |
Pero aparte de esa sensación incómoda de andar ‘estafando gente’, también había otra cosa acompañándole.
![]() |
| No te me vayas a emocionar, sólo estoy revisitando un libro que ya terminó y esto nada más para complementar información y nada más. |
Sí, sé que la perfección no existe tal cual, y curiosamente aunque continuaba tras la ilusión de la existencia de la supuesta ‘perfección’, en el fondo de mi cabeza fui dándole otro significado a esta susodicha ‘perfección’. No sé el motivo para darle un significado más positivo cuando mi cabeza sólo soltaba veneno contra mí, pero me alegra que haya pasado. Y sin querer, este nuevo significado terminó por tomar forma gracias a la introspección que hice la semana pasada.
La perfección ideal que muchos quieren alcanzar se puede lograr en cuanto comprendes que debes plasmar ‘errores’ en cada pieza. ‘Errores feos’ que tienen cierta energía como los trazos que tenías siendo un infante. Aquel quien dibuja con entusiasmo sin preocuparse mucho por el resultado porque al final de todo sólo está jugando. Y esa es la meta a la que todos, inequívocamente, aspiran pero no lo saben.
![]() |
| Bueno, creo que todos aquellos que no se especializan en dibujo/pintura realista. Jeje. |
¿Por qué? Lamentablemente el sistema de educación (en casi todo el mundo) está diseñado para premiar la buena memoria, pero no la creatividad. Ni siquiera se considera incentivarla.
Aunque lentamente los tiempos están cambiando para algo mejor, aún queda mucho por hacer. Pero se empieza por algo ;)
Como artistas es importante desprenderse de esas enseñanzas implantadas para reprimir la creatividad y reconectar con nuestro lado creativo innato con el que nacemos todos. No es malo ‘equivocarse’ al trazar (spoilers: No existen los trazos perfectos, sólo es una ilusión de nuestra primera impresión al ver una pieza que nos guste mucho), tampoco es erróneo experimentar con nuevas ideas que surgen tal cual chispazo. Pienso que entre más juegas con ese lado creativo, mejor te familiarizas con tu ‘niño interior’ y terminas por mezclar ese impulso creativo con las bases de cualquier disciplina creativa. Como resultado tenemos una especie de chispa que llama la atención de cualquiera y que, genuinamente, nos hace felices.
![]() |
| Cha-chaaaan. Ahora soné un poco profunda jaja. |
Como podrán notar todavía se siente como si algo faltara, pero todavía no llego a una conclusión a estos pensamiento. Sin querer esto se extendió un poco más de lo que quería, pero no pasa nada. Es bueno registrar estas cosas para leerlas en un futuro. Quiero ver cómo voy evolucionando con esta nueva percepción de mis creaciones =)
Eso sí, puedo decir que ya comencé a ver resultados en poco tiempo. Dejé de poner peros en unos proyectos (que tengo aparte con mi hermana) y simplemente los he ido avanzando lo mejor posible (sin excesos, claro). Y aunque aún no veo resultados de mis avances (por ahora), se siente bien el haber deshecho semejante maleza que traía enredada en mi mente.
Y bueeeno, hasta aquí le dejo. Porque puedo seguir y seguir, pero hay cosas por hacer. Y estoy segura que mis lectores tienen otras cosas por atender =P
Así que por ahora me despido. Cuídense mucho, tomen su agüita y recuerden alejarse un ratito del escritorio por unos minutos para estirar las piernas.








No hay comentarios.:
Publicar un comentario