martes, 28 de mayo de 2024

Desahogo de las estupideces de briagos.

Saludines saltarines, mis pequeños lectores ¿cómo los ha tratado la vida? Sí, siempre voy a preguntar porque es algo obligatorio de mi parte. Quizá un día alguien me llegue a contestar O_O

Pues fuera de bromas, las cosas se pusieron turbulentas por estos lares. La verdad ya son cosas que no me enojan tal cual, pero sí llego a obsesionarme dándole muchas vueltas al asunto. Lo cual fue una grata lección por aprender y aplicar la semana pasada.

Sinceramente no me habría dado cuenta de mi error (obsesionarme en vano) de no ser por mi esposo y mi hermana. Siempre voy a tener en alta estima su sinceridad cuando la estoy regando de lo más lindo.

Suficiente de eso, hay mucho por contar así que vayan preparando su café o una buena botana porque me voy a extender de lo lindo.

El motivo principal que me está motivando a escribir es que hace dos semanas el asunto con los vecinos superó los límites conocidos.

Sigo anonadada con varios hechos, uno de ellos es la falta de vergüenza por parte de la vecina odiosa para emprender el acto corriente de llevar a cabo DOS reuniones seguidas en una propiedad que NO ES SUYA.

La primera ocurrió en un jueves, empezó a eso de las 9 de la noche. Fue pequeña porque nada más se reunieron dos familias; mi esposo y yo fuimos a pedir que le bajaran a las risillas. Una de las cosas que nos llamó la atención es que en cuanto llegamos a la entrada de los departamentos alcanzamos a escuchar música acompañada de plática.

Ambos sonidos se escuchaban con claridad y cierta fuerza desde la planta baja.

A la 1:15 de la mañana.

Pero bueno, subimos y les hicimos la petición a lo que accedieron amablemente. Y sí, le bajaron poquito excepto por la señora problemática. Su risa me despertó varias veces por la noche y dormí como 4 horas. Ya de ahí pude dormir otra hora más, pero sólo porque se regresaron a su departamento (la señora y sus tres hijos) hasta casi las 6 de la mañana.

Es muy absurdo porque se supone que al día siguiente tenían que trabajar. SE SUPONE. Pero para las libertades que se tomaron nos dejan en duda: ¿acaso trabajan?

Y la segunda de éstas reuniones fue la peor (aparte del hecho de que se llevó a cabo justo al día siguiente), a esta señora le encantó dárselas de una anfitriona ejemplar.

"¿"Contrato"?,
¿Qué es eso?"

Esto último lo comento porque dio acceso libre al estacionamiento para que sus invitados (amigos o familiares, no sé ni me importa) disfruten de la seguridad de que sus coches van a estar a salvo; a pesar de que el contrato dicta estrictamente que únicamente se permite un auto por departamento. Pero claro, no pasa nada porque ella es inmune o algo, no sé cuál sea su maldito problema ni privilegio.

Por si fuera poco, permitió a los niños la libertad de andar por todos lados en distintas horas del día (y noche). Y lamentable tuve un problema con uno de ellos, ya que estuvo moviendo constantemente la manija de la puerta del departamento donde vivimos mi esposo y yo, y tuve que tomar cartas en el asunto. No es algo que me enorgullezca, ya que le causé un buen susto, pero todos tenemos nuestros límites y procedí de la mejor manera posible (o eso quiero creer).

Y claro que tampoco voy a olvidar mencionar el ruido: estas personas se comunicaban de departamento a departamento. 

Dejen les explico con más detalle:

Los departamentos 3 y 6 están a la misma altura. Y hace unas semanas comenzaron a tomar la costumbre de comunicarse a base gritos por las ventanas para lo que sea que se les ofrezca.

Claro, más se le ofrece a la briaga del 3, pero no me sorprendería si la señora del 6 diga que es un acuerdo mutuo y nada convenenciero por parte de la ebria de su ‘amiga’.

Es alucinante y
surrealista en niveles
que jamás creí
experimentar.

Sí, me desvío un poco más para añadir que me ha tocado ver en varias ocasiones a esta señora (del 6) servir como si fuera tapete dispuesto a ser pisoteado cuando la señora del 3 se le antoje.

Pero volviendo al tema: la anfitriona y los invitados dejaron a los más pequeños en un departamento y los adultos se fueron al otro. Se comunicaban por las ventanas preguntándose lo que esperarías de una fiesta “¿qué quieres comer?” o “¿dónde está tu hermano/a?”.

Todos se comportaron como si fueran las únicas personas viviendo ahí, como si fueran los dueños o únicos en el mundo. Como si su presencia fuera completamente bienvenida nada más porque una maldita ebria dijo que estaba permitido.

Por supuesto que mi esposo y yo no nos quedamos con los brazos cruzados. Antes de que se hiciera más tarde pasamos a presentar nuestra queja a la Administración por la reunión del jueves, de paso le comentamos que justo en ese instante se estaba llevando a cabo otra reunión. Lo cual tomó por sorpresa al Administrador y nos comentó que tomaría cartas en el asunto esa misma noche.

Yo tenía mucho sueño y era muy seguro que no podríamos dormir bien por culpa de esta gente, así que mi esposo sugirió ir a casa de su mamá para pasar la noche. Armamos la mochila y nos fuimos a descansar.

Al llegar a la casa de mi suegra nos enteramos de varias cosas muy interesantes y que van a resultar útiles en el futuro. Resulta que uno de estos familiares tiene una amistad directa con el dueño de los departamentos, y se ofreció a platicar con él por el problema que se presentó.

Aceptamos la oferta, pero lo dejamos así para no agitar mucho las aguas ya que habíamos procedido como el contrato dictaba (meter queja a la Administración para que éste la atienda oportunamente). Y no mucho después de esta plática mi esposo recibió un mensaje por parte del Administrador, le informó que habló con todos los involucrados al respecto y que con eso “deberían calmarse en la siguiente semana”. Dimos por terminado el asunto y nos fuimos preparando para dormir.

Debo decir que estaba muy cansada por el sueño interrumpido, tanto que no sentí la rigidez de la cama y caí dormida casi al instante en que mi cabeza tocó la almohada.

Y comento lo de la cama porque, en efecto, está tan dura como lápida jajaja

A la mañana siguiente desayunamos y procedimos a partir de regreso al departamento. El ambiente en general era como lo esperarías, del asco por los restos de semejante borrachera.

Sé que me he extendido, pero ahora sí hay mucho por contar. Así que se tendrán que aguantar =P

La semana pasada fue, increíblemente, más tranquila. Pasaron distintas cosas, pero dentro de lo curioso y ya no tanto lo fastidioso.

Lo primero fue que mi esposo vio a uno de los anfitriones de la borrachera del departamento 6 hablar con la Administración. Atando cabos creemos que se estaba quejando con el Administrador del motivo por el que no podían tener reuniones. Pero claro, parece que nadie más leyó el maldito contrato.

Es eso o convenientemente olvidan las reglas a seguir y se indignan cuando les jalan las orejas para ponerlos en orden.

Lo segundo que sucedió fue que la borracha del 3 llamó de vuelta a su esposo. Como dato adicional debo comentar que llevan separados (físicamente) desde Septiembre 2023. Desde ese momento la señora le dio algo en lo que tiene por cerebro y comenzó a iniciar con este tipo de pendejadas calibre adolescente con dinero y casa libre. 

En parte nos sorprendió ver al don por estos lares, pero suponemos que la señora se hizo la víctima ya que “la regañan injustamente” o “están en su contra” y necesita a un hombre que la cuide.

Hipócritamente, claro, porque en su cuenta de Facebook siempre se las quiere dar de mujer fuerte e independiente; aparte de que lanza comentarios despectivos en contra de su esposo con la señora del 6.

Lo otro que pasó es que ambos han estado tan tensos que no se reservan el lujo de discutir en cada ocasión que están juntos. La señora anda con un humor insoportable, se desquita regañando constantemente (y de manera injusta) a sus hijos y tira “bromas” a su esposo. Pero supongo que él ya sabe de qué van las tiradas de su esposa, ya que le regresa las “bromas” con otras “bromas”.

Ni quiero entrar en detalle, porque voy a hacer recuento de todas las “bromas” que se llevan haciendo desde hace seis años.

De ahí en fuera todo ha estado tranquilo y silencioso tal cual panteón.

Sonará exagerado, pero mi esposo está igual de sorprendido porque desde hace unos 6 ó 5 años no habíamos experimentado semejante paz.

Algo más que también notamos es que los vecinos que viven en el 6 ya no hacen ruido como antes. La rutina era esta: a partir del jueves eran puras risas y diversión en familia acompañada de aplausos por los partidos de fútbol que estaban viendo; lo cual no es problema a menos que estemos hablando que ese escándalo empezaba por las noches. Intensificándose a partir de las 11 de la noche y continuaban hasta las 2 de la mañana (si bien nos iba, porque podían extenderse hasta las 3).

Pero se calmaron después de que mi esposo presenció que el señor de la familia del 6 habló con el Administrador. Ya no han hecho ruido.

No quiero echarnos
la sal, porque todo
ha estado tranquilo

Y repito que me sorprende porque ha habido partidos de fútbol muy importantes por las noches, pero ni eso ha motivado el que hagan escándalo como putos mandriles.

Perdón, les traigo cierto resentimiento a su escándalo porque desde el año pasado no me han dejado dormir a pesar de las quejas que metía.

En mis ideas locas (alias “esquizo-ficción”) sospecho que se enteraron de uno de los apellidos de mi esposo. Acá en el pueblo en cuanto digo ese apellido las personas me tratan mucho más amable y amigablemente. Esto porque uno de sus familiares es “la mano derecha” de uno de los habitantes más adinerados del pueblo. Dices su nombre y todos lo ubican y sospecho que por ahí van los tiros.

Pero claro, todo ya son ideas mías jeje

Ya para concluir, fue una sarta de pendejadas de la cual espero no volver a vivir con esta gente. Pero si es así estamos listos para soltar el maldito misil nuclear si es necesario  y que les  lleguen las consecuencias.

… ¿qué?
¿creyeron que ya
me voy a despedir?
JAJA no, aún no.

No todo ha sido malo, esta semana pasada fue muy tranquila… Hasta que me clavé con los actos del niño hijo de la briaga. Ha estado tirando su balón por las escaleras y golpeado directamente contra mis plantas en varias ocasiones. Tomamos la iniciativa de indicarle al niño que tenga cuidado con las plantas, puede jugar siempre y cuando no las maltrate. Pero no le importa y hace lo que se le da la gana.

Una de mis plantas tenía sus hojitas muy tristes y el cactus chulo que mi mamá me regaló tiene varias espinas aplastadas.

Además, por si fuera poco comenzó a maltratar directamente el cactus. Alcancé a ver cómo tocaba cuidadosamente para no espinarse, después procedió a balancearlo hasta chocarlo contra la pared. Obviamente le llamé la atención y se echó a correr.

Mi esposo tiene la teoría de que su mamá (alias “la briaga”) le mete ideas para que se porte mal apropósito en nuestra zona del edificio; ya que a esa edad (5 años) son muy fáciles de manipular. Y lo peor es que suena muy probable. He comprobado que esta señora es muy mezquina y su edad mental no llega a la de un joven adulto; no se preocupen porque contaré una divertida anécdota de lo que me hizo confirmar esta suposición.

Lo más frustrante (y algo de lo que no me había percatado hasta que me lo comentaron) es que siempre he sido amable con el niño, quizás haya que caer a llamarle la atención pero jamás faltándole al respeto. Pero sin importar los intentos por extenderle la mano, no le importa.

Tú siempre eres amable y lo tratas con respeto, pero jamás te lo ha correspondido. Hasta pareciera que lo hace con maña.” – mi marido.

Y claro, por si fuera poco es aquí cuando mi esposo y mi hermana me rescataron al ayudarme a darme cuenta que me estaba obsesionando (de nuevo) con lo que hacen estas personas. Así que mi esposo me propuso meter las plantitas para no tener más pendientes y accedí. Ahora ya estoy más tranquila con todo, aparte de que aprendí una lección muy importante y sigo aplicando lo aprendido para enfocarme en mis asuntos.

Lo único malo es que una colonia de hormigas se instaló en una de las macetas, pero es mejor eso a que estén afuera con alguien irresponsable que no tiene respeto por lo ajeno.

Sé que me dediqué a desahogarme y la verdad también estoy sorprendida por todo lo que he aguantado. He de confirmar que, aunque hay relativa tranquilidad, los planes de mudanza siguen en pie.

Pero no todo fue tan malo, de hecho hice “una maldad” sin querer.

Verán, el viernes antes de que se llevara a cabo la segunda fiesta por parte de la briaga, tuve que salir por las tortillas ya que mi esposo olvidó pasar por ellas. Por mí no hay problema, porque está a unas cuadras caminando derechito de donde vivimos, así que está muy sencillo ir y venir; además mi esposo adelantaría la comida en lo que yo estaba afuera. No es un viaje que supere los 7 minutos (ida y vuelta) y sí, este dato será importante más adelantito.

Pues salí con mis audífonos para hacer más ameno el camino, especialmente porque no quería toparme ni saludar a la briaga, pero la vida es muy chistosa y me la terminé topando. Aprovechando el calor (increíble, ¿verdad?) crucé la calle en cuanto la vi a la distancia y me fui a una donde hay sombra.

Fue maravilloso, no había nada de gente en la calle ni en la tortillería. Así que me atendieron rápido y volví a casa. También me topé con escenas divertidas de palomas que quería contarle a mi esposo (y lo hice) y en general todo fue muy bonito.

Hasta que llegué al portón del estacionamiento y los edificios. Porque la briaga estaba ahí… esperándome.

Sí, quizás crean que exagero,
PERO NO ES CIERTO.
EN ESE INSTANTE LO PUDE COMPROBAR.
USTEDES SIGAN LEYENDO.


La señora iba cargada con muchas cosas y dejó la bolsa en los escalones, pude notar que entró en pánico cuando me vio entrar por el portón. Porque estaba por subir los escalones, pero volvió a bajar rápidamente mientras “tocaba” la puerta de un departamento.

Nunca me quité los audífonos (spoilers: la música está en el nivel más bajo para poner atención a mi alrededor) así que sólo me limité a sonreír pero nunca le dirigí la palabra. Ella hizo lo mismo y dijo algo, pero no supe qué fue.

Al rebasarla e ir subiendo por los escalones alcancé a ver que su bolsa de mandado tenía jamón, lácteos y otros alimentos que necesitan refrigeración. Y es ahí donde conecté los puntos.  

¿Se acuerdan de cuánto tiempo se hace de ida y vuelta a la tortillería? 7 minutos.

Esa señora se quedó todo ese tiempo esperando a que regresara. No era la primera vez que me la había topado ese día, pero en ninguna de mis interacciones le dirigí la palabra porque estaba muy molesta con ella.

Al llegar al departamento abrí victoriosa con los brazos extendidos, estaba feliz porque no hubo gente en la tortillería y por las palomas tontas que vi. Me quité mis audífonos y comencé a platicarle mi pequeña aventura a mi esposo. La puerta seguía abierta para entonces, me di media vuelta y la cerré con fuerza, pero sin azotar. Y para mi sorpresa, ahora sí la vecina estaba subiendo.

Desde su perspectiva se podría interpretar que le cerré la puerta en la cara… por accidente. Porque no lo planeé, sólo todo se terminó coordinando de una manera muy poética.

Gracias Diosito. Sé que no es lo correcto, pero gracias por permitirme el pequeño inofensivo desquite.

Ya mientras comíamos se lo conté todo a mi esposo y no puedo creer que estemos compartiendo espacio con una persona tan mezquina e infantil. Pero supongo que hay de todo un poco en este mundo jeje

Y ahora sí, en otros asuntos más bonitos para ir cerrando esta súper entrada:

Mi pasatiempo favorito
consiste en crearme
cuentas de dibujo para
nunca usarlas JA...
jaja... ja...
Pues por pura onda me hice una nueva cuenta de FB y una página. Quiero subirle puro shitpost, pero a su vez creé la cuenta para tenerla de ‘proxy’ y así cuidar más de mi privacidad. Porque si algo es bien sabido es que debes separar el trabajo de tu vida privada y me pareció adecuado.

No he publicado salvo un dibujo en la página, pero se las dejo por si a alguien le interesa.

De ahí en fuera esta semana ha empezado con todo en cuanto a dramas familiares. Pero no entraré en detalle por la delicadeza del asunto. Además quiero ver cómo se va desarrollando todo esto. Sólo espero que se quede en pura especulación y no pase nada estúpido.

Voy a aprovechar lo mejor posible el tiempo libre que tenga para dedicarme a DIBUJAR. Porque Dios mío, la vida me ha pasado encima y siento que me desconecto de mi propia persona con las pendejadas de ajenos. Cosa que igual me hace sentir mal, porque en parte siento que no me dedico como debería a lo que tanto me gusta. Ayy ;_;

En fin, ahora sí me explayé, pero me hacía falta desahogarme. Espero, en serio, ESPERO que sea lo único ‘fuerte’ y estúpido que tengan que leer en cuanto a mis vecinos.

Ahora sí me despido. Cuídense mucho, manténganse hidratados y no olviden de ponerse el protector solar porque el Sol sigue agresivo con ganas x_x jaja

Bye-bye~

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