Saaaaaaaaaludines saltarines, mis pequeños lectores, ¿cómo los ha tratado la vida? Vengo a reportarme, AL FIN.
Pues mi esposo y yo ya tenemos unas tres semanas viviendo en la ciudad, ha sido muy movido y pesado, pero pienso que ha valido la pena. Especialmente porque tanto él como yo ya podemos dormir a voluntad y nos hemos quitado de encima ese estrés todo absurdo con la negligencia de la briaga.
Lo otro es que hemos podido enfocarnos en cosas que nos interesan, como lo es el arte. Al menos mi esposo, porque apenas la semana pasada pude adecuar mi espacio para dibujar digitalmente ;_; pero al menos ya quedó jeje.
De ahí en fuera mi familia está contenta de tenernos en casa. La semana pasada me dediqué a darle un mantenimiento básico a las plantas de mi mamá y ella estaba muy agradecida. Sé que la jardinería requiere tiempo y dedicación, seguro le ha de costar trabajo con los problemas de salud que tiene, por eso (y por gusto) le echo la mano.
Claro, soy medio autista con las plantas y en una visita
al Home Depot aproveché para conseguir unas tres bellezas. Me entristeció un
poco dejar casi todas mis plantitas atrás. Se las dejamos a mi suegra, tiene
mucho espacio para ellas y son raras de conseguir (en el pueblo), así que
seguramente le añadirá cierto prestigio a su jardín. O al menos eso quiero
pensar jeje
Las únicas plantitas que nos trajimos del pueblo fueron unos palos de Brasil, una se la regalé a mi esposo en 2017 y la otra yo la compré, pero la planta madre murió y milagrosamente soltó un hijuelo. Dicho hijuelo es el que conservo y traje a la ciudad.
Tengo ganas de sembrar unas flores, ando planeando plantarlas en la entrada del departamento, pero ya es una idea a futuro porque primero debo consultarlo con mi mamá =P
Lo que pasa es que hace muchísimos años (hace como unos veinte) yo planté unas pequeñas y adorables florecitas comúnmente llamadas ‘panalillo’ en una de las macetas. Ahí se quedaron varios años, hasta que una gatita se acostó sobre ellas y pues… las mató.
Obviamente no fue intencional, pero hasta ahí llegaron las pobres. Desde entonces la maceta sólo tiene un árbol ficus y nada más, quiero ver si puedo lograr que se den flores. Pero lo iré reportando después… obviamente XD
Cambiando de tema, mi esposo ha estado bien entrado dibujando. Ha estado avanzando muy rápido y de acuerdo al plan de estudios que le hice, estamos a unos cuantos días para que empiece a aprender lo mero mero: el cuerpo humano.
Lo noto entusiasmado y en parte preocupado, es más que nada porque estamos contra reloj para llevar a cabo el plan artístico. En general consiste en dibujar y ver a dónde nos lleva. No es un plan de lo más detallado, pero al menos sienta las bases para que algo se dé a futuro.
En fin, hay mucho por contar, pero la verdad es que he estado re-escribiendo la entrada desde hace como dos semanas; poco antes de mudarnos. Lo chistoso es que en cada ocasión que acabo de escribir y pienso “¡Al fin quedó!” algo nuevo se presenta y me veo en la necesidad en actualizar =P
Así que lo dejo hasta acá por ahora, tengo ganas de hacer otras cositas. Lo siento si no es mucho como antes, nada más quería reportarme para dar señales de vida jeje.
Cuídense mucho, tómense su agüita y estírense.
Babaaai~


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