viernes, 26 de julio de 2024

Espero que todo ya se haya calmado para bien.

Saludines saltarines, mis buenos lectores :3 ¿cómo los ha estado tratando la vida estos días? Sé que me he ausentado bastantito, pero no se preocupen que estoy aquí para desempolvar aprovechando el tiempo libre que tengo.

Desde la última entrada las cosas se calmaron, por algún motivo que desconocemos.

Claro, no le hacemos el feo a que el asunto con los vecinos haya disminuido, pero sí nos extraña un poco. Mi teoría es que la señora sabe de sobra que metió la pata de manera descomunal y ahora tanto ella como sus cómplices de borrachera tienen que portarse bien para no levantar sospechas de lo acontecido aquel jueves.

Aunque este comportamiento fue bienvenido por nosotros no duró mucho, volvieron a reunirse aunque a horas más razonables.

Pero no se preocupen, porque como acto divino este mes volvió el esposo de la briaga. La persona encargada de ponerle un alto a las ocurrencias estúpidas.

Ha sido gracioso ver la transición del antes y después. Esta señora es muy manipuladora y sospechamos que tiene cierto trastorno que es el causante de su deplorable personalidad (spoilers: no tiene cura y se alimentan de la lástima. Tengan cuidado).

Antes de que su esposo volviera ésta señora estaba con los ánimos por los aires como si no hubiera hecho nada malo y valiéndole tres hectáreas de mango* el daño que le causó a una “““amiga””” (spoilers: todo ha estado de maravilla con los afectados después del incidente).

*chiste local con mi esposo

Ahora que regresó este señor la briaga estaba muy complaciente y siempre soltando palabras de lo más dulces hacia él. Sobra decir que lo hacía únicamente con el fin de convencer al señor con tal de que se quedara de manera definitiva. Porque él es el del dinero, él es el responsable de la limpieza del hogar, él es quien se encarga de los hijos, él es quien tiene las verdaderas riendas del hogar. Ella no puede ni aunque su vida dependa de ello y lo ha de sospechar (pero nunca admitir), así que le conviene que el señor del dinero vuelva a casa donde puede traerlo en corto (de nuevo) como si fuera su sirviente.

Pero claro, acá se te acabó tu pendejo, mija, y soportaaaaaa 💅

>su cara
casi siempre

Porque así fueron los primeros cuatro días que el señor estuvo aquí porque para el quinto la señora ya no pudo mantener su fachada de felicidad por tener a su esposo a su lado. La última vez que interactúe con ella pareciera que le hubieran arrancado el alma de su ser.

En general tiene aires de frustración mezclados con alivio cada vez que la veo pasar. La he escuchado reír, pero no como antes y puedo contarlas con una mano (cuatro, por si tienen curiosidad).

Otro beneficio de la llegada de este señor es que los compinches de esta estúpida borracha mantienen su distancia como lo hacían antes. Y ahora cada familia se reserva a sus asuntos como debe de ser.

No digo que sea malo formar una amistad con tus vecinos.
Pero estos imbéciles no tienen tantita madre, sí se pasaron.

Aunando a todo este chisme, comienzo a ver artículos de marca otra vez.

¿Qué pasó, mija?, ¿no que muy vergas
para hacerla sin él?
Jaja mensa
Verán, antes de la partida del señor siempre veías en la basura cajas de marcas prestigiosas que sólo consigues en la ciudad más cercana. Cuando él se fue esas cajas dejaron de aparecer. Ahora esas cajas han resurgido.

Otra cosa curiosa: hoy mientras estaba en mis asuntos (viendo un vídeo de gatitos) me percaté que una señora de limpieza (contratada por la briaga cuando su esposo la dejó porque él se encargaba de los quehaceres) vino y así como llegó, se fue.

Después de esa breve visita comencé a escuchar movimiento arriba, muy típico de cuando hacen la limpieza. Estoy sorprendida, porque el señor solía contratar a otra señora de limpieza así que no veo motivos para regresar a la señora. Lo que me da la impresión de que el señor trae la correa más corta de lo que pensamos con la briaga y seguramente ahora la obliga a participar en la limpieza del hogar en equipo. No como antes, que se la pasaba sentada todo el día frente al celular mientras él hacia el resto (me tocó verlo).

Celebro el orden. Celebro el sentido común. Al fin han vuelto.
Si se andan preguntando “¿Por qué se fue el don?” Creemos que la briaga delegó todas sus responsabilidades a su esposo (físicas, financieras y los hijos) y éste terminó tan estresado que decidió tomarse un tiempo lejos de ella; porque continuó viendo a sus hijos.


Y para cerrar con el chisme de esta señora que tan mal me cae: Hace unos días sus compinches se preparaban para salir de viaje y esta señora briaga alcanzó a despedirlos. Porque, casualmente, había salido momentos antes y en cuanto sus cómplices estaban por subir al auto ella apareció por el portón a tiempo para despedirlos. Vaya coincidencia.

También fue una interacción que
me causó risa y me recordó
esta escena.
Otra de las cosas que llegué a observar en esta interacción y que me llamó la atención fue que el señor cómplice de borracheras interrumpió/acortó la conversación que la briaga estaba teniendo con la señora cómplice de borrachera.

Muy curioso, porque antes toda esa bola de idiotas podían tener conversaciones despreocupadas hasta altas horas de la mañana, con licor y mucho puto escándalo. Pero ahora que el señor esposo de esta briaga está presente entonces ya respetan los límites. Qué cosas.

En fin, por ahora cierro este asunto ya que las cosas han evolucionado de manera lenta y beneficiosa. ESPERO no tener que volver a reportar algo al respecto la próxima semana. Ya fue más que suficiente.

Aparte de eso he tenido mucho trabajo. Hoy decidí no avanzar las comisiones sino hasta la tarde después de comer para descansar la mano ya que la he sentido medio curiosita, todo por estar dibujando de manera intensa y extendida desde hace más de una semana.

Por si fuera poco, hace ya dos semanas mi computadora me dio un pantallazo azul y aparte vinieron a reparar el techo de la cocina porque se andaba cayendo jaja. Al final de la reparación mi esposo y yo tuvimos que hacer una limpieza extensa por el polvito que salía de la taladrada que hicieron.

En cuanto a mi computadora estoy un 99% segura que ese pantallazo fue por mi culpa, pero el otro 1% pudo ser el disco duro. Y debo mencionar que el primer disco que le puse cuando armé mi PC no era el adecuado para una computadora de escritorio, así que me di a la tarea de buscar alternativas. Porque he visto los daños físicos y emocionales que un disco duro moribundo tiene sobre el usuario (a mi esposo se le petateó su disco duro varias veces en el último tramo de Universidad). Y para evitar desgracias opté por darle una mejora a mi PC; y vaya que marcó un antes y un después.

Así que con esta entrada paso a despedirme. Cuídense mucho, mis buenos lectores. Tomen agua, cuiden su espalda y espero que tengan un fin de semana muy agradable.

Byebye~

 

No hay comentarios.: