Antes de empezar quiero mencionar que lo que escribiré aquí a continuación va a ser algo muy personal, no busco objetividad o aconsejar a otros. Es más que nada una especie de carta para despedirme del asunto. Ahora sí, de una vez por todas.
Me referiré indirectamente a dos personas que tuve muy cerca de mi corazón, sin apodos ni menciones directas. Estos dos individuos saben de sobra que me refiero a ellos.
o O o
Sé de sobra que me observan, que se preguntan constantemente si volveré por el tipo de personalidad y corazón blando que tengo. Porque les perdoné un sin fin de groserías y siempre volví ya que mi cariño incondicional me daba la voluntad para intentar ayudarlos; y vaya que les fascinaba ver como hacía lo imposible por ustedes. Además la experiencia y lo que llegué a observar de ustedes me hace estar segura de que es algo que se preguntan seguido. Por lo cual llegan a caer en la nostalgia de los buenos momentos que les hice pasar.
Sé que no soportan su existencia y que ayudé mucho a aligerarla recordándoles -constantemente- sus virtudes. Porque dediqué una buena parte de mi vida (día y noche) en servirlos, adorarlos y amarlos -casi- como si mi vida estuviera nada más para ustedes. Y de nuevo, eso les fascinaba, ¿verdad? Y aún estando en sus cinco sentidos, casi en la cúspide de un momento feliz y estable eligieron lastimarme. Me sacaron de sus vidas menospreciando el vínculo que, se supone, era especial y 'que tanto apreciaban en sus vidas'.
"friendship my ass" ¿te suena? :^)
Me doy una idea del porque lo hicieron, después de tanta introspección y retrospección de los acontecimientos de sus actos, así como el daño que me causaron. Quieren creer que estoy exagerando porque "yo también hice daño", pero si les preguntara cómo es que los lastimé seguro estarían balbuceando si no es que su cerebro se colapsa justo ahí. Muy en el fondo saben que esa frase es una mentira que se dicen constantemente porque se la quieren creer, ya que indirectamente saben que son malas personas que van por ahí hiriendo a otros y resulta muchísimo más fácil echarle la culpa a alguien más.
Claro, conociéndolos es aquí cuando comenzarán a hablarse a sí mismos, exaltados por las palabras que escribo o fingiendo que no sienten nada, pero su corazón late al mil, la boca del estómago comienzan a sentirla ácida, comienzan a sentir frío y las manos les tiemblan mientras les sudan un poco, y se justifican con alguna que otra mentira en un burdo intento para defender su mente de lo que están leyendo; porque saben que es cierto pero nunca quieren reconocerlo. Y como son unos mezquinos morbosos seguirán leyendo.
Lo sé porque por las noches no pueden dormir y tienen que recurrir a sustancias (legales o no) para aminorar esa 'picazón' que jamás se va. No importa todas las relaciones nuevas que formen, las personas con las que se junten, las salidas que tengan, el licor, medicna o droga que consuman, los lugares que visiten, las máscaras que se pongan, los proyectos que laboren, lo mal que hablen de mí (o de otras personas), ni por todo el yoga que practiquen, horas en el gimnasio, ejercicos de respiración, meditaciones, terapias y otras cosas más que hagan para intentar aminorar eso que no los deja dormir, jamás en la vida los dejará en paz. Y no se preocupen, les traigo 'spoilers' sobre que es lo que no los deja tranquilos: su consciencia.
Esa vocecita que ustedes deciden ignorar diariamente está en casi todos nosotros. Claro, sé que hay casos clínicos sobre personas sin ella, pero no vamos a estar hablando de eso. No, señor, esta entrada es enteramente para ustedes dos.
Su consciencia, la que aman ignorar y enterrar entre vanalidades materiales y relaciones superficiales, es la que jamás dejará de gritar en lo profundo de su ser. Aquella que nunca los dejará tranquilos y los perseguirá hasta el final de sus días.
Pero no se preocupen, hay una forma para calmarla. Esto pueden verlo como un regalo de mí como despedida para ustedes dos.
Afronten dicha voz, escuchen lo que les quiere decir, analicen sus palabras. Dejen de evadir la verdad de su ser, acéptenla y trabajen para mostrarse lo contrario. Reconozcan abiertamente hacia las personas a las que hicieron daño todas las pendejadas que les produjeron. Suena fácil, pero por el ego y orgullo que se cargan sé que será una tarea casi imposible. Nadie sabe lo que va a suceder en el futuro, así que no descarto la posibilidad de que uno (o los dos) afronte las porquerías que le hicieron (y hacen) a gente que no lo merecía y cambien para bien.
Quizás crean que pienso en ustedes como hace unos años atrás, pero sorprendentemente (hasta para mí) de unos meses para acá el rencor y asco que sentía hacia su existencia desapareció una vez que terminé de desahogar todo. Ahora, al fin, ya no hay nada.
Ah, si piensan que lo que busco con esta entrada es 'hacerlos sentir mal para que se disculpen conmigo' o quiero que me busquen, están equivocados. Siento lástima por la gente que tiene que lidiar con ustedes, porque ustedes no los ven como personas. Bajo su persepción sólo son herramientas que pueden aminorar un poco la voz de su consciencia. E inevitablemente cuando se aburran o les digan algo que ustedes consideran indignante, los van a descartar como siempre hacen, sin importarles nada.
Esta entrada tampoco es una intivación o una especie de carta en la que 'otorgo perdón, borrón y cuenta nueva'. Si por azares de la vida nos encontramos en la vida real mientras caminamos por la calle, sigan su camino y ahórrense la pena. Ya tuve suficiente de ustedes dos, de sus pendejadas y las heridas que me causaron. Quizás ahorita ya no sangran y son simples cicatrices, pero mi error más grande (del que ya aprendí) fue darles un sin fin de oportunidades.
Por cierto, sé que muchas cosas que hago (en el lado creativo) les gustan, pueden admirarlas porque es inevitable notar al Sol. Nada más no se acerquen mucho porque se van a quemar :^)
Elizabeth.
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